jueves, 12 de marzo de 2015

jueves, 14 de marzo de 2013

MUEBLES ATLÁNTICO NORTE

viernes, 22 de febrero de 2013

"Miscelánea" - Exposición Multidisciplinar

Exposición Multidisciplinar en la Sala de Exposiciones La Caldereta. A partir del próximo día 1, exponemos, un grupo de amigos, en distintas disciplinas: cerámica, carteles, ilustraciones, grabados, fotografía, camisetas,... Artistas: Ricardo H. Bernardos, Miguel Sosa, Lorena J. Ossorio, Hosam Ghousheh y Pablo Martín. Desde el 1 hasta el 17 de marzo de 2013. c/.Dr. Ramírez Cabrera, 9 Vega de San Mateo Si deseas asistir a la inauguración, ésta tendrá lugar el día 1 de marzo a las 20:00.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Casa del Queso en 360º, en Santa María de Guía. (Montaña Alta)

Una grata sorpresa la que me llevé cuando visité la Casa del Queso por primera vez.Un lugar acogedor en un entorno inmejorable. La visita guiada con degustación tampoco tiene desperdicio. Siendo del municipio, he de confesar que mi conocimiento sobre los quesos de Guía es muy limitada, y las explicaciones que allí me dieron me ayudaron a esclarecer muchas dudas sobre un producto que llevo consumiendo durante toda mi vida.Recomiendo esta visita, realmente vale la pena.
Aquí les dejo un tour virtual interactivo de 360º.


www.tuciudad360.es
(Delegación Canarias. Contacto: ljimosso@hotmail.com)

sábado, 18 de junio de 2011

sábado, 4 de junio de 2011

viernes, 11 de marzo de 2011

Trénzame

Foto seleccionada como finalista en el 6º Concurso de Fotografía "Calzarte", del Museo del Calzado de Elda.

jueves, 30 de septiembre de 2010

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Trazando caminos

Quizás no vuelva a construir humildes moradas, ni colmenas de hormigón donde hacinarse decenas de familias con vidas rutinarias viviendo a contrarreloj. Quizás no vuelva a ser víctima del estrés desenfrenado del día a día, pero hoy he sido capaz de recordar, entre tanto bombardeo de noticias pesimistas, que un buen día, hace casi veinte años, quise aprender a construir caminos, y por ello luché. Hoy haré mías las palabras de Machado:

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción;

yo amo los mundos sutiles,

ingrávidos y gentiles,

como pompas de jabón.


Me gusta verlos pintarse

de sol y grana, volar

bajo el cielo azul, temblar

súbitamente y quebrarse…

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar…”


Seguiré pasando; seguiré andando aun sin haber camino, construyendo el mío propio; dejaré mis huellas...contemplaré, como cada día, las estelas en el mar...quizás algún día vuelva a construir, pero ya no en color gris, ya no en hormigón, sino en blancos lienzos teñidos de mil colores brillantes...volveré a construir las ilusiones ajenas y por qué no, haré realidad las mías propias.

viernes, 15 de mayo de 2009

Recordando el ayer

Cuando hice esta fotografía me vino a la mente el recuerdo de aquellas primeras imágenes de TVE que nos mostraban una ciudad en sepia. Hoy he querido recordar, con una imagen actual, el aspecto de la ciudad por aquellos años (60-70). Creo que las cosas apenas han variado...o tal vez sí.

lunes, 27 de abril de 2009

La Noria



Mi vista de la noria de agua.

domingo, 26 de abril de 2009

OJO DE BUEY

Esta es la ventana del alma del buey (o la "bueya") que contribuyó a un rato largo y agradable con algunos amigos y compañeros de afición. Mi homenaje para esta joven que aguantó estoicamente el sube y baja, los giros inacabables y los flashes de las cámaras cual modelo famosa... Va por ella.

viernes, 24 de abril de 2009

ICARO

Pequeño inocente desafiando al sol y huyendo del mar. Sus alas se quemaron, perdiendo para siempre su libertad.

jueves, 23 de abril de 2009

COMO HUELLAS EN EL ALMA

Como aquellas muñecas de trapo que de niños aprendimos a tejer y rellenábamos de arena para darle forma, volumen...vida. Representación física del alma intangible que nos ocupa y nos llena.

Durante nuestra existencia, pasan por nuestra vida miles de personas que, como si por la arena de una playa transitada se tratase, van dejando sus huellas.

Si la arena es muy dura, es posible que apenas nos demos cuenta de su paso. Pero existen muchos momentos de fragilidad receptiva en los que los invasores dejan impresa su huella.

Huellas profundas, huellas ligeras, huellas grandes o pequeñas, que quedarán hundidas para siempre (o quizás no).

Buenas unas, malas y molestas otras. Aquellas que al mirarlas, nos sacan una sonrisa o nos conducen a un deseo irrefrenable de que sean borradas por una ola que avanzó más de la cuenta para proporcionarnos alivio.

A estas alturas de mi vida, que sin ser adolescente tampoco soy anciana, soy capaz de discernir la profundidad de las marcas que han dejado unos y otros.

Las que ya no están, pertenecieron a los que quedaron en el olvido. Las medio borradas, a aquéllos que van perdiendo mi interés y esperan la ola que las borre irremediablemente.
Pero las profundas...ésas, son las de las personas que, como si de un jardín Zen se tratara, imprimieron su marca indeleble, entre piedras y grava (tropiezos de mi carácter difícil), para poder ser contempladas y meditadas, en perfecta conjunción con la naturaleza, y recordarme que seguirán ahí, hasta el fin de mis días, obligándome a mi misma a impedir el paso del rastrillo que las desfigure y elimine. Son las huellas que quedarán para siempre en mi arena...las personas que ocuparán un espacio de mi alma.

miércoles, 1 de abril de 2009

De un ceniciento playero

Érase una vez un chaval que andando por las rocas de una playa se percató de que se le había roto una chancla (o esclava, o zapatilla), y por no andar como cenicienta coja que sale huyendo dejando precioso calzado atrás, ni corto ni perezoso, deja también en el abandono su chancla izquierda (supongo que por algún motivo sentimental hacia su zapatilla derecha, que no podía quedarse sola con los tiempos que corren, claro está).

Algunos meses más tarde, los dos elementos siguen allí, con claras muestras de abandono definitivo y escocidos por los rayos de sol que no brillaron durante este largo invierno, porque parece que no acaba de tanta agua, y por el dolor de sentirse solas, a tres metros de distancia la una de la otra, y sin nadie que ose a juntarlas para depositarlas en el contenedor de los desechos.

Así somos. El animal que tropieza dos veces, o tres, o cuatro, con la misma piedra. Alegría me da pensar que este individuo tropezó sin calzado en algún saliente del malpaís de la zona, haciéndose mella primero en el pie derecho y luego en el izquierdo.

Es que hay gente pa'tó.