miércoles, 2 de septiembre de 2009

Trazando caminos

Quizás no vuelva a construir humildes moradas, ni colmenas de hormigón donde hacinarse decenas de familias con vidas rutinarias viviendo a contrarreloj. Quizás no vuelva a ser víctima del estrés desenfrenado del día a día, pero hoy he sido capaz de recordar, entre tanto bombardeo de noticias pesimistas, que un buen día, hace casi veinte años, quise aprender a construir caminos, y por ello luché. Hoy haré mías las palabras de Machado:

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción;

yo amo los mundos sutiles,

ingrávidos y gentiles,

como pompas de jabón.


Me gusta verlos pintarse

de sol y grana, volar

bajo el cielo azul, temblar

súbitamente y quebrarse…

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar…”


Seguiré pasando; seguiré andando aun sin haber camino, construyendo el mío propio; dejaré mis huellas...contemplaré, como cada día, las estelas en el mar...quizás algún día vuelva a construir, pero ya no en color gris, ya no en hormigón, sino en blancos lienzos teñidos de mil colores brillantes...volveré a construir las ilusiones ajenas y por qué no, haré realidad las mías propias.

viernes, 15 de mayo de 2009

Recordando el ayer

Cuando hice esta fotografía me vino a la mente el recuerdo de aquellas primeras imágenes de TVE que nos mostraban una ciudad en sepia. Hoy he querido recordar, con una imagen actual, el aspecto de la ciudad por aquellos años (60-70). Creo que las cosas apenas han variado...o tal vez sí.

lunes, 27 de abril de 2009

domingo, 26 de abril de 2009

OJO DE BUEY

Esta es la ventana del alma del buey (o la "bueya") que contribuyó a un rato largo y agradable con algunos amigos y compañeros de afición. Mi homenaje para esta joven que aguantó estoicamente el sube y baja, los giros inacabables y los flashes de las cámaras cual modelo famosa... Va por ella.

viernes, 24 de abril de 2009

ICARO

Pequeño inocente desafiando al sol y huyendo del mar. Sus alas se quemaron, perdiendo para siempre su libertad.

jueves, 23 de abril de 2009

COMO HUELLAS EN EL ALMA

Como aquellas muñecas de trapo que de niños aprendimos a tejer y rellenábamos de arena para darle forma, volumen...vida. Representación física del alma intangible que nos ocupa y nos llena.

Durante nuestra existencia, pasan por nuestra vida miles de personas que, como si por la arena de una playa transitada se tratase, van dejando sus huellas.

Si la arena es muy dura, es posible que apenas nos demos cuenta de su paso. Pero existen muchos momentos de fragilidad receptiva en los que los invasores dejan impresa su huella.

Huellas profundas, huellas ligeras, huellas grandes o pequeñas, que quedarán hundidas para siempre (o quizás no).

Buenas unas, malas y molestas otras. Aquellas que al mirarlas, nos sacan una sonrisa o nos conducen a un deseo irrefrenable de que sean borradas por una ola que avanzó más de la cuenta para proporcionarnos alivio.

A estas alturas de mi vida, que sin ser adolescente tampoco soy anciana, soy capaz de discernir la profundidad de las marcas que han dejado unos y otros.

Las que ya no están, pertenecieron a los que quedaron en el olvido. Las medio borradas, a aquéllos que van perdiendo mi interés y esperan la ola que las borre irremediablemente.
Pero las profundas...ésas, son las de las personas que, como si de un jardín Zen se tratara, imprimieron su marca indeleble, entre piedras y grava (tropiezos de mi carácter difícil), para poder ser contempladas y meditadas, en perfecta conjunción con la naturaleza, y recordarme que seguirán ahí, hasta el fin de mis días, obligándome a mi misma a impedir el paso del rastrillo que las desfigure y elimine. Son las huellas que quedarán para siempre en mi arena...las personas que ocuparán un espacio de mi alma.

miércoles, 1 de abril de 2009

De un ceniciento playero

Érase una vez un chaval que andando por las rocas de una playa se percató de que se le había roto una chancla (o esclava, o zapatilla), y por no andar como cenicienta coja que sale huyendo dejando precioso calzado atrás, ni corto ni perezoso, deja también en el abandono su chancla izquierda (supongo que por algún motivo sentimental hacia su zapatilla derecha, que no podía quedarse sola con los tiempos que corren, claro está).

Algunos meses más tarde, los dos elementos siguen allí, con claras muestras de abandono definitivo y escocidos por los rayos de sol que no brillaron durante este largo invierno, porque parece que no acaba de tanta agua, y por el dolor de sentirse solas, a tres metros de distancia la una de la otra, y sin nadie que ose a juntarlas para depositarlas en el contenedor de los desechos.

Así somos. El animal que tropieza dos veces, o tres, o cuatro, con la misma piedra. Alegría me da pensar que este individuo tropezó sin calzado en algún saliente del malpaís de la zona, haciéndose mella primero en el pie derecho y luego en el izquierdo.

Es que hay gente pa'tó.

lunes, 30 de marzo de 2009

LA TORRE DEL RELOJ

SONETO AL RELOX DE GUÍA

Con mesurado paso blando, lento
mides el tiempo, oh péndola canora,
el que insaciable con afán devora
tras siglo tanto el volador momento.

Tú marcas su vivir al gran talento,
y en la cima de olvido asoladora
también rodar verás la arpa sonora,
que al héroe enzalza y encadena el viento.

¿Y allí estarás también Luján sublime?
¿Hasta de tu cincel no habrá memoria?
¿Tu patria ahogará la voz que gime
perdiendo de tu genio la alta gloria?

Guía no llores, que virtud exime,
muera el patriota y de su don la historia.

(Graciliano Afonso)

domingo, 29 de marzo de 2009

ALLEGRO MODERATTO


Yo la vida la veo como la música: una gran partitura que hay que interpretar. Unas veces en Andante Tranquilo, viéndola pasar con elegante parsimonia; pero otras, se nos complica y hay que tocarla Presto con furia.

Como si de un pentagrama se tratara, iremos interpretando nota por nota, figura por figura, con el ritmo que se nos va marcando; el que nuestro entorno, como un gran metrónomo implacable, nos va señalando: tic-tac, tic-tac, tic-tac...

Vivimos un primer tiempo, sumidos en la ignorancia de la inocencia, en la que todo va muy rápido; continuo aprendizaje de la vida. Nos expresamos y actuamos con viveza y agilidad, convencidos de lo adecuado de nuestros actos y comentarios.

En un segundo tiempo todo se convierte en Andante Tranquilo, puesto que con la voz de la experiencia en nuestro interior y con la calma que nos infunde, vemos la vida transcurrir día a día. Nos permitimos el lujo de sentir alegría y de disfrutarla, pero en un Allegro ma non troppo, en el que no hay lugar para los desmadres, puesto que presumimos de una madurez, cierta o no, que va acorde con nuestra edad. Pequeñas alegrías graciosas, como acordes arpegiados, irrumpen en nuestra existencia, pero son efímeras, dejándonos un buen sabor de boca.

Por supuesto, existe un tercer tiempo, acelerado como el que más. Ya son menos los años para el final y toca aprovecharlos: tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic... Que nos marquen el paso se nos hace insoportable. Nos convertimos en ancianos rebeldes sin pelos en la lengua, con la timidez y el rubor perdidos. Nos volvemos irascibles, descarados, orgullosos. Vivimos con el ansia de encontrar el Da Capo que nos retorne al segundo tiempo o, en el mejor de los casos, al primero, recordando nuestra infancia y juventud como aquellos tiempos pasados que siempre fueron mejores.

Pero no siempre la vida da oportunidades de repetir, y ese retorno a la juventud es imposible que llegue. La partitura, irremediablemente, llegará a su fin, con un tremendo silencio en el último compás, o como fuerte acorde que suena estremeciéndolo todo.

Así veo yo la vida, marcada por un tremendo metrónomo: tic-tac, tic-tac, tic-tac... que señala cada segundo de nuestra existencia, la velocidad con la que hay que interpretar todos y cada uno de los compases que conforman el pentagrama de la vida. Una vida cargada de emociones y que todos aspiramos a vivir, como mínimo, en Allegro Moderatto.

sábado, 28 de marzo de 2009

A LAS PUERTAS DEL AVERNO

"Miles de almas esperan entrar al reinado de Plutón. Los tres jueces: Minos, Éaco y Radamanto juzgarán sus actos, y éstas sufrirán estoicamente el castigo que les será impuesto.

El humo de los hornos candentes, ríos de fuego y lagunas de aguas venenosas del Tártaro, aguardan impacientes a sus próximas víctimas, mientras éstas, con un ápice de esperanza aún, miran de reojo el camino que conduce a los Campos Elíseos, lugar de descanso de los justos".

miércoles, 25 de marzo de 2009

La primavera, la sangre altera.

(Foto publicada también en www.pentaxeros.com)


¿Y cuántas veces no hemos deshojado una margarita por curiosidad?

Saludos.

viernes, 20 de marzo de 2009

HIJOS DE MC DONALD'S

Ayose, Yanira, Zebenzuí, ... todos con apellido McDonald. De nombre guanche y apellido inglés, como en la época de nuestros antepasados. Como aquellos hijos de inmigrantes británicos que se asentaron en las islas en busca de un futuro próspero, pero con la salvedad de que aquéllos adoptaban los nombres castellanos, puesto que esta moda aborigen viene de treinta años para acá.

Hijos de McDonald’s. Identificación plausible de los también llamados “hijos del colesterol”; son la generación siguiente a la que fuera generación del Petit Suisse. Basta con pararse a la puerta de cualquier instituto de enseñanzas medias a las dos de la tarde. Después de oír la sirena que anuncia el final de la jornada docente, cantidades ingentes de criaturas, obesas unas y anoréxicas otras, salen despavoridas a la calle, como alma que lleva el diablo. Chicas obesas con tops imposibles, niños descomunales en scooters con las ruedas pidiendo clemencia, o aquellos otros, obligados a pasar dos veces para ser vistos. Así son los adolescentes actuales. Hijos de padres trabajadores ambos que, en lugar de tener previsto el potaje de rigor a la salida del cole, les dan los eurillos para que se “alimenten” con lo que quieran, porque ellos no tienen tiempo para esas nimiedades. Niños para los que la vida es un rollo, y el único momento agradable del día es aquel en el que se sientan delante de una mesa de plástico y saborean tremenda hamburguesa especial “con todo”, acompañadas del inseparable plato de “papas locas” con alioli. Generación siguiente a la del Petit Suisse, los de los 80; presumidos como nadie, que gastan horas y horas en gimnasios y peluquerías. ¿Qué pasó entre unos y otros? ¿Qué desgana es la que los mueve?...o mejor dicho ¿los paraliza?. Niños sin inquietudes ni ilusiones, que sólo abren la boca para rezongar.

Así son los hijos de Mc Donald’s. ¿Qué será de los nietos?

NUBES



Rotonda, autovía y tren de cremallera (abstracción)

...o diarrea mental, según se mire.

miércoles, 18 de marzo de 2009

GRITOS DE FUEGO





La rabia de Vulcano hizo rugir la tierra. Todo tiembla. Todo se estremece. Intenso olor a azufre y un ruido sordo que lo domina todo. La tierra se abre dejando salir su sangre mineral; sangre caliente que fluye y que algunas veces explota. Sangre de fuego que lo quema todo a su paso. Sangre hirviente y sedienta de destrucción; de una destrucción natural que relega al hombre a la mínima expresión de los seres vivientes, porque nada puede hacer ... tan solo huir. Salir corriendo de una tierra que fue suya y de repente se le rebela como poco hospitalaria; una tierra que ya no le pertenece ni le deja opción a conservar aquello que, con sudor y esmero, construyó para su bienestar. Como tantas veces ha ocurrido, la tierra se cobra con creces lo que el hombre trató de arrebatarle.

Pero Vulcano se apacigua y deja volver al hombre, para que con horror contemple su poder de destrucción, pero también deja que se deleite con sus formas caprichosas y hermosas, que quedarán para siempre como recuerdo de su furia.

sábado, 14 de marzo de 2009

Colimón (de cola y limón)

Después de un duro día...


(Foto publicada también en www.pentaxeros.com )

...y qué me supo.

Barranco de la Palma

De la caminata de hoy, con tiempo de siroco y un tanto ajetreada, por cierto: rocas, tierra suelta, ahulagas, púas en la mano...

... y al caracol le dijeron en lenguaje canarión: "Jíncate un tuno"...


...pero después llegó la recompensa. Todo un placer para los sentidos: la vista, el oído, el gusto, el tacto...fresquita, fresquita. Aunque luego tuvimos que subir...ugh!

jueves, 12 de marzo de 2009

Escenario de mi infancia

Uno de los escenarios de mi infancia: La Casa de los Quintana. Lugar por el que tantas veces he pasado. Testigo de numerosas historias, unas buenas y otras no tanto. Aguanta estoicamente el paso del tiempo: vio el kiosko de la música, protagonista de tantos conciertos dados por la sempiterna Banda Municipal; el kiosko de las golosinas, en el que se acumulaban rebaños indómitos de niños en busca del chicle Bazoka, que se estira y explota; el "teje"...¿quién no se acuerda?. Pared de apoyo a todas las patinadoras de la época que nos aventurábamos a salir de la Plaza Grande...algunas llegábamos a San Roque o incluso al Barranco, y nunca me caí, curioso...y ahí sigue, mirando a todo aquél que llega al casco histórico del pueblo; viendo año tras año romerías, verbenas, carnavales...incluso no viendo a nadie, simplemente las palomas que bajan de las torres de la iglesia a beber el agua que se acumula en las juntas de los adoquines. Ahí seguirá, por los siglos de los siglos, como escenario necesario que conforma la imagen de un pueblo...mi pueblo natal...Guía, claro.

Ocaso de domingo

(Foto publicada también en http://www.pentaxeros.com )

"Cuando la tarde languidece, renacen las sombras,
y en la quietud los cafetales vuelven a sentir...
es la triste canción de amor de la vieja molienda,
que en el letargo de la noche parece decir:

Una pena de amor y una tristeza,
lleva el zampo Manuel en su amargura...
pasa incansable la noche moliendo café".

Mi villa marinera de adopción, con preciosas tardes y el más rico café...mmmm.

lunes, 9 de marzo de 2009

Después del rocío

Aquí tranquilita estoy...bebiendo mi agüíta. Éso parece decir, jeje.

AGAETE

Puesta de Sol



La ermita


El Roque

sábado, 7 de marzo de 2009

De cayucos y yates

Cae la tarde en Nuadibú. Desde el lado oeste de Cabo Blanco, las dunas son testigo de la fusión del sol con el mar... se derrite en el agua en cuestión de minutos. El cielo va mostrando una gran variedad de tonos irisados hasta encontrar el negro absoluto de una noche sin luna; fondo perfecto sobre el que titilan un sinfín de estrellas coquetas, destacando una por encima de todas: Venus.

Hará frío y la humedad se colará hasta los tuétanos de hombres y animales. No se oye nada en la playa, silencio absoluto. ¡Espera! algo se mueve. Se oye unos susurros... pero... ¿de dónde vienen?. De entre las dunas comienza un desfile interminable de siluetas oscuras que van hacia la orilla: altas, bajas, gruesas, delgadas... Surge una luz tenue en el mar y se escucha el ruido de un motor que se aproxima. Con cierta dificultad se distinguen los bultos, pero se pueden contar... setenta y cinco figuras humanas que se apresuran a subir a un cayuco... con sigilo parten hacia un horizonte de esperanza.

En el mar no hay horas, sólo sensaciones: frío, hambre, temblores...ninguno sabe la duración del viaje...silencio.

Empieza a clarear. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Nadie lo sabe, porque en el mar no hay horas, sólo sensaciones.

Una luz... todos la miran, pero esta vez no es Venus. Su tamaño aumenta y el ruido atronador que la acompaña también. Dos luces más se acercan por el mar. Alguien dice algo desde el helicóptero y el patrón asiente. Dos barcos de color rojo se aproximan hasta quedarse junto al cayuco. Una a una, las siluetas deben hacer el transbordo, mientras alguien se afana con un cabo... no puede soltarse la carga que llevarán a remolque.

En el mar no hay horas, pero el sol sí las tiene y asoma por el este. Con sonrisa burlona mira hacia abajo, como riéndose del mar que, horas antes, lo engulló sin piedad.

Frente a los barcos, la costa. Un sembrado de puntos blancos sobre fondo marrón. Se acercan a un muelle, y entre palabras extrañas y señales, les dicen que deben salir. Individuos de rojo con una cruz blanca en su espalda se acercan... tienden su mano enguantada para ayudarlos a saltar. Las siluetas ya no son negras... tienen sus caras surcadas de salitre, y en sus ojos, el miedo.

Ya en suelo duro, una chica rubia con coleta les da un bocadillo de jamón y queso con un Colacao de bote. Tras el primer bocado, uno mira alrededor: barcos de pesca, catamaranes, veleros,... yates de recreo con sus blancos mástiles apuntando al infinito. Le recuerda al clima de Mauritania, pero en el cielo ve algo que lo diferencia: una bandera roja y amarilla ondea sobre su cabeza y junto a ella, otra, blanca, azul y amarilla... banderas de la esperanza... de una esperanza truncada.

viernes, 6 de marzo de 2009

Amores "Encandados"


He visto esta costumbre en algunos lugares. El candado, enganchado a una valla o elemento similar de mobiliario urbano, es el símbolo que sustituye a esa trillada y cristiana frase de:"Hasta que la muerte nos separe" o aquella que dice: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre"...

Teniendo en cuenta ésto último, ¿deberíamos considerar al cerrajero como un ser superior?. Pues en ciertos casos sí, puesto que rompe las cadenas, los candados y, lo mejor de todo: ¡¡¡TE CAMBIA LA CERRADURA!!!

Almohada adhesiva

Pipipipí…pipipipí…pipipipí…¡Plaf!.... ¡¡¡Ugh!!!... 7.15 a.m. ¡5 minutos más!...
Zzzzzz…zzzzz…POOOO…POOOO…POOOO…¡Uoooo!...¿eh? ¿¡el ferry de las 8.00!?...¿y qué pasó?...
Con movimientos densos trato de levantar la cabeza, y con horror descubro que estoy incrustada en la almohada…el brazo derecho debajo de la misma y, por más que lo intento, la cabeza sigue ahí…misión imposible, el frío y la humedad de los últimos tiempos mermaron las fuerzas…¿o quizás el interés?. Allá por el año 95 un cartel en la Gran Muralla China anunciaba: “Canarias, the warm of nature”…que en castellano quería decir, que a las 7.15 de la mañana, de un día cualquiera de marzo, nos levantábamos con un mínimo de 20ºC…¿y qué pasó pues?..(Debe de ser la crisis, que ya no da para pagar el mantenimiento de la caldera insular…o el propio calderero…sí, va a ser éso…que él no escucha la sirena del barco y no ha sido capaz de levantarse).
8.15…llego tarde…pero sigo en la cama, incapaz de sacar un pie…un rayo de sol se cuela por la ventana y asomo una pierna, luego la otra…con un ruido ensordecedor despego la cabeza…ya sentada en la cama, miro a través de las comisuras de mis ojos y allí está…reclamo adherente de las frías noches de un invierno que está durando demasiado. Finalmente me levanto y miro por la ventana…ya no hay rayo alguno que caliente…otra vez la persistente lluvia. Naturaleza cálida…JA JA JA.

Sumisión

...o salvajismo humano? ¿Realmente resulta divertido obligarlo a morder el polvo por el mero hecho de entretener a 45 individuos de neurona requemada bajo los efectos de la canícula?...yo diría que no, pero en fin...así somos.

jueves, 5 de marzo de 2009

El comienzo

Porque la vida es una gran novela de la que a veces hay que leer entre líneas, verle la cara a través de una fotografía, o escuchar los gritos de la naturaleza que nos habla...

Porque he tenido que aprender a leer entre líneas para llegar al entendimiento, que si no absoluto, bastante aproximado de lo que consiste la vida. Un capítulo tras otro que nos permite ir pasando página. Las interesantes se quedarán señaladas con un marcador: aquí interrumpí mi lectura. Las otras serán volteadas sin retorno y para siempre...por suerte, he tenido que usar muchos marcadores.

Porque he aprendido a congelar la imagen de las cosas bellas, de las no tan bellas, de lo cotidiano, de lo simple...en definitiva, de lo real que se muestra ante mis ojos. Y porque muchas cosas se ven de otra manera partiendo de un simple recorte o cambio de encuadre, ya que, sin ese pedacito aislado del resto, a veces somos incapaces de percibir la grandeza de lo ínfimo que se esconde en medio de un gran escenario.

Y porque con oído fino he sido capaz de escuchar los gritos de la naturaleza tras un incendio provocado por el hombre, el rugir del mar tragándose aquello que era suyo y el humano le arrebató, o la fuerza del viento destruyendo los monumentos naturales que el hombre, pobre ignorante, adoptó como obra suya.

Por todo éso, y por otros porqués, nace este blog...con el afán de expresar lo que tantas veces nos callamos...de mostrar lo que tantas veces miramos y no vemos.

Saludos.