viernes, 22 de febrero de 2013
"Miscelánea" - Exposición Multidisciplinar
Exposición Multidisciplinar en la Sala de Exposiciones La Caldereta.
A partir del próximo día 1, exponemos, un grupo de amigos, en distintas disciplinas: cerámica, carteles, ilustraciones, grabados, fotografía, camisetas,...
Artistas: Ricardo H. Bernardos, Miguel Sosa, Lorena J. Ossorio, Hosam Ghousheh y Pablo Martín.
Desde el 1 hasta el 17 de marzo de 2013.
c/.Dr. Ramírez Cabrera, 9
Vega de San Mateo
Si deseas asistir a la inauguración, ésta tendrá lugar el día 1 de marzo a las 20:00.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Casa del Queso en 360º, en Santa María de Guía. (Montaña Alta)
Una grata sorpresa la que me llevé cuando visité la Casa del Queso por primera vez.Un lugar acogedor en un entorno inmejorable. La visita guiada con degustación tampoco tiene desperdicio. Siendo del municipio, he de confesar que mi conocimiento sobre los quesos de Guía es muy limitada, y las explicaciones que allí me dieron me ayudaron a esclarecer muchas dudas sobre un producto que llevo consumiendo durante toda mi vida.Recomiendo esta visita, realmente vale la pena.
Aquí les dejo un tour virtual interactivo de 360º.
www.tuciudad360.es
(Delegación Canarias. Contacto: ljimosso@hotmail.com)
Aquí les dejo un tour virtual interactivo de 360º.
www.tuciudad360.es
(Delegación Canarias. Contacto: ljimosso@hotmail.com)
sábado, 18 de junio de 2011
sábado, 4 de junio de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
sábado, 26 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
Trénzame
domingo, 23 de enero de 2011
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Trazando caminos
Quizás no vuelva a construir humildes moradas, ni colmenas de hormigón donde hacinarse decenas de familias con vidas rutinarias viviendo a contrarreloj. Quizás no vuelva a ser víctima del estrés desenfrenado del día a día, pero hoy he sido capaz de recordar, entre tanto bombardeo de noticias pesimistas, que un buen día, hace casi veinte años, quise aprender a construir caminos, y por ello luché. Hoy haré mías las palabras de Machado:“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse…
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…”
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse…
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…”
Seguiré pasando; seguiré andando aun sin haber camino, construyendo el mío propio; dejaré mis huellas...contemplaré, como cada día, las estelas en el mar...quizás algún día vuelva a construir, pero ya no en color gris, ya no en hormigón, sino en blancos lienzos teñidos de mil colores brillantes...volveré a construir las ilusiones ajenas y por qué no, haré realidad las mías propias.
viernes, 15 de mayo de 2009
Recordando el ayer
lunes, 27 de abril de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
OJO DE BUEY
viernes, 24 de abril de 2009
ICARO
jueves, 23 de abril de 2009
COMO HUELLAS EN EL ALMA
Como aquellas muñecas de trapo que de niños aprendimos a tejer y rellenábamos de arena para darle forma, volumen...vida. Representación física del alma intangible que nos ocupa y nos llena.Durante nuestra existencia, pasan por nuestra vida miles de personas que, como si por la arena de una playa transitada se tratase, van dejando sus huellas.
Si la arena es muy dura, es posible que apenas nos demos cuenta de su paso. Pero existen muchos momentos de fragilidad receptiva en los que los invasores dejan impresa su huella.
Huellas profundas, huellas ligeras, huellas grandes o pequeñas, que quedarán hundidas para siempre (o quizás no).
Buenas unas, malas y molestas otras. Aquellas que al mirarlas, nos sacan una sonrisa o nos conducen a un deseo irrefrenable de que sean borradas por una ola que avanzó más de la cuenta para proporcionarnos alivio.
A estas alturas de mi vida, que sin ser adolescente tampoco soy anciana, soy capaz de discernir la profundidad de las marcas que han dejado unos y otros.
Las que ya no están, pertenecieron a los que quedaron en el olvido. Las medio borradas, a aquéllos que van perdiendo mi interés y esperan la ola que las borre irremediablemente.
Pero las profundas...ésas, son las de las personas que, como si de un jardín Zen se tratara, imprimieron su marca indeleble, entre piedras y grava (tropiezos de mi carácter difícil), para poder ser contempladas y meditadas, en perfecta conjunción con la naturaleza, y recordarme que seguirán ahí, hasta el fin de mis días, obligándome a mi misma a impedir el paso del rastrillo que las desfigure y elimine. Son las huellas que quedarán para siempre en mi arena...las personas que ocuparán un espacio de mi alma.
miércoles, 1 de abril de 2009
De un ceniciento playero
Érase una vez un chaval que andando por las rocas de una playa se percató de que se le había roto una chancla (o esclava, o zapatilla), y por no andar como cenicienta coja que sale huyendo dejando precioso calzado atrás, ni corto ni perezoso, deja también en el abandono su chancla izquierda (supongo que por algún motivo sentimental hacia su zapatilla derecha, que no podía quedarse sola con los tiempos que corren, claro está).Algunos meses más tarde, los dos elementos siguen allí, con claras muestras de abandono definitivo y escocidos por los rayos de sol que no brillaron durante este largo invierno, porque parece que no acaba de tanta agua, y por el dolor de sentirse solas, a tres metros de distancia la una de la otra, y sin nadie que ose a juntarlas para depositarlas en el contenedor de los desechos.
Así somos. El animal que tropieza dos veces, o tres, o cuatro, con la misma piedra. Alegría me da pensar que este individuo tropezó sin calzado en algún saliente del malpaís de la zona, haciéndose mella primero en el pie derecho y luego en el izquierdo.
Es que hay gente pa'tó.
lunes, 30 de marzo de 2009
LA TORRE DEL RELOJ
SONETO AL RELOX DE GUÍACon mesurado paso blando, lento
mides el tiempo, oh péndola canora,
el que insaciable con afán devora
tras siglo tanto el volador momento.
Tú marcas su vivir al gran talento,
y en la cima de olvido asoladora
también rodar verás la arpa sonora,
que al héroe enzalza y encadena el viento.
¿Y allí estarás también Luján sublime?
¿Hasta de tu cincel no habrá memoria?
¿Tu patria ahogará la voz que gime
perdiendo de tu genio la alta gloria?
Guía no llores, que virtud exime,
muera el patriota y de su don la historia.
(Graciliano Afonso)
domingo, 29 de marzo de 2009
ALLEGRO MODERATTO

Yo la vida la veo como la música: una gran partitura que hay que interpretar. Unas veces en Andante Tranquilo, viéndola pasar con elegante parsimonia; pero otras, se nos complica y hay que tocarla Presto con furia.
Como si de un pentagrama se tratara, iremos interpretando nota por nota, figura por figura, con el ritmo que se nos va marcando; el que nuestro entorno, como un gran metrónomo implacable, nos va señalando: tic-tac, tic-tac, tic-tac...
Vivimos un primer tiempo, sumidos en la ignorancia de la inocencia, en la que todo va muy rápido; continuo aprendizaje de la vida. Nos expresamos y actuamos con viveza y agilidad, convencidos de lo adecuado de nuestros actos y comentarios.
En un segundo tiempo todo se convierte en Andante Tranquilo, puesto que con la voz de la experiencia en nuestro interior y con la calma que nos infunde, vemos la vida transcurrir día a día. Nos permitimos el lujo de sentir alegría y de disfrutarla, pero en un Allegro ma non troppo, en el que no hay lugar para los desmadres, puesto que presumimos de una madurez, cierta o no, que va acorde con nuestra edad. Pequeñas alegrías graciosas, como acordes arpegiados, irrumpen en nuestra existencia, pero son efímeras, dejándonos un buen sabor de boca.
Por supuesto, existe un tercer tiempo, acelerado como el que más. Ya son menos los años para el final y toca aprovecharlos: tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic... Que nos marquen el paso se nos hace insoportable. Nos convertimos en ancianos rebeldes sin pelos en la lengua, con la timidez y el rubor perdidos. Nos volvemos irascibles, descarados, orgullosos. Vivimos con el ansia de encontrar el Da Capo que nos retorne al segundo tiempo o, en el mejor de los casos, al primero, recordando nuestra infancia y juventud como aquellos tiempos pasados que siempre fueron mejores.
Pero no siempre la vida da oportunidades de repetir, y ese retorno a la juventud es imposible que llegue. La partitura, irremediablemente, llegará a su fin, con un tremendo silencio en el último compás, o como fuerte acorde que suena estremeciéndolo todo.
Así veo yo la vida, marcada por un tremendo metrónomo: tic-tac, tic-tac, tic-tac... que señala cada segundo de nuestra existencia, la velocidad con la que hay que interpretar todos y cada uno de los compases que conforman el pentagrama de la vida. Una vida cargada de emociones y que todos aspiramos a vivir, como mínimo, en Allegro Moderatto.
Como si de un pentagrama se tratara, iremos interpretando nota por nota, figura por figura, con el ritmo que se nos va marcando; el que nuestro entorno, como un gran metrónomo implacable, nos va señalando: tic-tac, tic-tac, tic-tac...
Vivimos un primer tiempo, sumidos en la ignorancia de la inocencia, en la que todo va muy rápido; continuo aprendizaje de la vida. Nos expresamos y actuamos con viveza y agilidad, convencidos de lo adecuado de nuestros actos y comentarios.
En un segundo tiempo todo se convierte en Andante Tranquilo, puesto que con la voz de la experiencia en nuestro interior y con la calma que nos infunde, vemos la vida transcurrir día a día. Nos permitimos el lujo de sentir alegría y de disfrutarla, pero en un Allegro ma non troppo, en el que no hay lugar para los desmadres, puesto que presumimos de una madurez, cierta o no, que va acorde con nuestra edad. Pequeñas alegrías graciosas, como acordes arpegiados, irrumpen en nuestra existencia, pero son efímeras, dejándonos un buen sabor de boca.
Por supuesto, existe un tercer tiempo, acelerado como el que más. Ya son menos los años para el final y toca aprovecharlos: tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic... Que nos marquen el paso se nos hace insoportable. Nos convertimos en ancianos rebeldes sin pelos en la lengua, con la timidez y el rubor perdidos. Nos volvemos irascibles, descarados, orgullosos. Vivimos con el ansia de encontrar el Da Capo que nos retorne al segundo tiempo o, en el mejor de los casos, al primero, recordando nuestra infancia y juventud como aquellos tiempos pasados que siempre fueron mejores.
Pero no siempre la vida da oportunidades de repetir, y ese retorno a la juventud es imposible que llegue. La partitura, irremediablemente, llegará a su fin, con un tremendo silencio en el último compás, o como fuerte acorde que suena estremeciéndolo todo.
Así veo yo la vida, marcada por un tremendo metrónomo: tic-tac, tic-tac, tic-tac... que señala cada segundo de nuestra existencia, la velocidad con la que hay que interpretar todos y cada uno de los compases que conforman el pentagrama de la vida. Una vida cargada de emociones y que todos aspiramos a vivir, como mínimo, en Allegro Moderatto.
sábado, 28 de marzo de 2009
A LAS PUERTAS DEL AVERNO
"Miles de almas esperan entrar al reinado de Plutón. Los tres jueces: Minos, Éaco y Radamanto juzgarán sus actos, y éstas sufrirán estoicamente el castigo que les será impuesto. El humo de los hornos candentes, ríos de fuego y lagunas de aguas venenosas del Tártaro, aguardan impacientes a sus próximas víctimas, mientras éstas, con un ápice de esperanza aún, miran de reojo el camino que conduce a los Campos Elíseos, lugar de descanso de los justos".
jueves, 26 de marzo de 2009
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