



Porque la vida es una gran novela de la que a veces hay que leer entre líneas, verle la cara a través de una fotografía, o escuchar los gritos de la naturaleza que nos habla...
Quizás no vuelva a construir humildes moradas, ni colmenas de hormigón donde hacinarse decenas de familias con vidas rutinarias viviendo a contrarreloj. Quizás no vuelva a ser víctima del estrés desenfrenado del día a día, pero hoy he sido capaz de recordar, entre tanto bombardeo de noticias pesimistas, que un buen día, hace casi veinte años, quise aprender a construir caminos, y por ello luché. Hoy haré mías las palabras de Machado:
Como aquellas muñecas de trapo que de niños aprendimos a tejer y rellenábamos de arena para darle forma, volumen...vida. Representación física del alma intangible que nos ocupa y nos llena.
Érase una vez un chaval que andando por las rocas de una playa se percató de que se le había roto una chancla (o esclava, o zapatilla), y por no andar como cenicienta coja que sale huyendo dejando precioso calzado atrás, ni corto ni perezoso, deja también en el abandono su chancla izquierda (supongo que por algún motivo sentimental hacia su zapatilla derecha, que no podía quedarse sola con los tiempos que corren, claro está).
SONETO AL RELOX DE GUÍA
"Miles de almas esperan entrar al reinado de Plutón. Los tres jueces: Minos, Éaco y Radamanto juzgarán sus actos, y éstas sufrirán estoicamente el castigo que les será impuesto.
(Foto publicada también en www.pentaxeros.com)


... y al caracol le dijeron en lenguaje canarión: "Jíncate un tuno"...